|
|
Para determinar las causas de muerte de una
tortuga, debemos realizar una evaluación postmortem
minuciosa. La personas que realizamos estos estudios
somos técnicos con una amplia
experiencia y un conocimiento de la anatomía de las tortugas marinas. Generalmente
se llevan a cabo en las playas donde aparecen las tortugas muertas o en los
laboratorios de la Facultad de Ciencias, UdelaR.
Para que las necropsias sean mas informativas deben
realizarse mientras el animal este fresco. Debe utilizarse un equipo especial
para necropsias tal como ropa adecuada,
botas y guantes de goma. Debe realizarse en ambientes abiertos y aireados. La
información se registra en fichas de campo; incluyendo la especie de tortuga,
su peso, longitud y ancho del caparazón, sexo y condiciones climáticas.
Durante todo el proceso deben tomarse fotos
del cuerpo de la tortuga, y de cualquier lesión. Una vez abierto la tortuga se estudian todos los
órganos internos en busca de lesiones o anomalías. Se colecta el contenido
estomacal para investigar luego la alimentación
de la tortuga al momento de morir.
Se buscan plásticos u otro objetos extraños dentro
del tubo digestivo. Se buscan parásitos en el intestino. Se colectan muestras
de tejidos del corazón, músculo del esqueleto, riñón e hígado, para
posteriores análisis genéticos. Al final de la necropsia
el cuerpo es desechado (enterrado) para evitar contaminación del área. Los
exámenes post mortem son la mejor manera de tratar de establecer la(s)
causa(s) de muerte en tortugas marinas. Sin embargo no siempre es posible
determinar con exactitud las mismas. Es importante que nunca se intente
realizar una necropsia sin el equipo y la
experiencia necesaria. Se pueden inhalar materiales extraños y patógenos. Los
técnicos del Proyecto Karumbé poseen un entrenamiento especifico dictado en
nuestro país (Facultad de Ciencias) e internacionalmente (México, Estados
Unidos).
ÓProyecto
Karumbé
|

|